· Sensibles a las cargas de impacto (material quebradizo), evitan descargas fuertes.
· Bajo coeficiente de dilatación térmica: cuando se ensambla con anillos de acero, debe controlarse el espacio en frío (de lo contrario, interferencias a altas temperaturas).
· El coste es entre 5 y 10× el de las bolas de acero, justificado económicamente.